domingo, 5 de abril de 2009

Compañía

Recién, cuando te visité, solo te miraba mientras hablabas, miraba tu piel, viva, asi como tu voz, entrecortada, ya sin fuerzas. Luego te quedastes mirándome, sin pausas, nuestras miradas lo decían todo. El anhelo de compañía era suficiente, sin más que decir.


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4 comentarios:

HUMO dijo...

A veces solo basta con eso...

=) HUMO

Svor dijo...

la compañia es un bálsamo exquisito y un lujo hoy en día.

TORO SALVAJE dijo...

Miradas.
Más elocuentes que las palabras.
Saludos.

Patricia Angulo dijo...

A veces el calor, la cercanía de alguien querido no necesita de palabras, ya han sido dichas, y se disfruta la sola presencia.

Besos.